La creciente demanda de materiales sostenibles ha impulsado la exploración de fuentes renovables para la producción de nanocelulosa (NC), destacando al Kelp (Macrocystis Pyrifera), una macroalga marina de rápido crecimiento y alta biomasa, como una fuente prometedora. En este estudio se propone una metodología para la extracción de NC a partir de Kelp, basada en un tratamiento térmico combinado con hidrólisis ácida, precedido por la eliminación de compuestos no deseados en este estudio como fucoidan y alginato. Posteriormente, se realiza la neutralización y purificación para asegurar la calidad y funcionalidad del material obtenido.
Para caracterizar las propiedades estructurales y morfológicas de la NC y las películas delgadas elaboradas, se emplearon cuatro técnicas complementarias. La espectroscopía infrarroja con transformada de Fourier (FTIR) permitió identificar los grupos funcionales característicos de la celulosa, siendo estos el grupo carbonilo en 1740cm-1, grupo metileno en 2925cm-1 y grupos hidroxilo en 3335cm-1. La microscopía de barrido láser (MCBL) facilitó la evaluación de la topografía superficial y el grosor de las películas encontradas en un rango de 90 a 130nm. A su vez, la microscopía electrónica de barrido (MEB) proporcionó imágenes detalladas de la morfología superficial y la disposición de red de la NC, teniendo un grosor de fibra de 5nm en promedio. Finalmente, la microscopía electrónica de transmisión (MET) permitió visualizar las fibrillas individuales, determinando sus dimensiones, relación de aspecto y grado de agregación.
Este enfoque integral no solo contribuye al diseño de materiales de alto rendimiento basados en NC, sino que también promueve la economía circular al aprovechar los recursos marinos renovables, posicionando al Kelp como una alternativa viable y respetuosa con el medio ambiente para producir biomateriales avanzados.