Este trabajo surge debido a la crisis ambiental por residuos plásticos sintéticos; se propone darle valor al residuo agroindustrial de cáscara de plátano verde (Musa paradisiaca), el cual es abundante en zonas del Caribe, al utilizarlo como fuente de almidón para la creación de películas bioplásticas con dos objetivos: ser biodegradables y obtener mejores propiedades de barrera contra la humedad, extendiendo la vida útil de los alimentos en zonas tropicales con altas temperaturas y climas húmedos, inhibiendo de esta manera el crecimiento microbiano.
Para ello se han investigado y puesto en práctica dos metodologías de extracción húmeda para el almidón, obteniendo purezas del 70% al 90% dependiendo de las condiciones y metodologías utilizadas; posteriormente ha sido modificado químicamente mediante un proceso de esterificación, plasticizado con glicerol y neutralizado para formar películas mediante casting y curado térmico.
La importancia de este trabajo radica en su aportación a la economía circular, transformando un desecho abundante en un biopolímero e incluso pudiendo llegar a reducir los residuos plásticos derivados del petróleo.