La creciente demanda por materiales sostenibles ha impulsado el desarrollo de compuestos poliméricos que integran residuos post-consumo y agroindustriales. En este trabajo se presenta la fabricación de filamentos para impresión 3D a partir de polietilentereftalato reciclado (RPET), reforzado con cáscara de nuez pecana (PNS) modificada químicamente con hidróxido de sodio (NaOH), y la evaluación de sus propiedades térmicas, mecánicas y morfológicas. La modificación alcalina de la biocarga elimina componentes amorfos superficiales y mejora la interacción con matrices hidrófobas, favoreciendo la compatibilidad interfacial, la dispersión y las propiedades mecánicas. Los filamentos fueron fabricados en un extrusor de doble tornillo a partir de PET reciclado triturado, PNS y PNS modificada, y se desarrollaron formulaciones con 0%, 2.5%, 5%, 7.5% y 10% de carga. Los resultados muestran que las partículas PNS contienen principalmente celulosa, la cual potencia las propiedades del compuesto a bajas concentraciones de refuerzo; no obstante, esto se ve limitado por la pobre compatibilidad entre el la matriz y la carga. Tras el tratamiento con álcalis, la superficie de PNS presenta mayor rugosidad, lo que mejora la adhesión interfacial y favorece la afinidad de las macromoléculas a cristalizar sobre partículas modificadas. Ante concentraciones altas, las partículas presentan mala dispersión y también ocurre una fractura de las partículas de relleno, provocando la disminución en las propiedades mecánicas del material y que la cristalización se vea limitada. En conjunto, esta investigación analiza los parámetros que influyen en la incorporación de residuos agroindustriales en polímeros y propone alternativas para la reutilización de desechos como el PET.
Los autores agradecen el apoyo recibido por parte del Programa de Apoyo a la Ciencia, Tecnología e Innovación de la UANL, a través del proyecto 48-BQ-2023 y 140-ByQ-2024. Además, agradece a la M. en C. Cristina Alanis por su asistencia técnica en el proceso de extrusión, así como al Laboratorio de la Dra. Lauren Y. Gómez Zamorano por el apoyo recibido en la molienda.